El espectáculo que brindó el Turismo Nacional en el autódromo de Posadas fue buen por las diversas alternativas que marcaron la competencia, buenas maniobras, mucho público, mucho colorido, pero también se destacan las otras cosas que no son tan buenas, las “atenciones” que por allí llaman a parar la mano.
El automovilismo es un deporte de alto riesgo, eso no es nada nuevo ni menos, aun, un dicho del año 2010, pero lo es riesgoso por el acto mismo del deportes, manejar un auto arriba de los 230 k/h., en un grupo compacto de autos del mismo potencial, no es fácil, y aun mas, no es para cualquiera.
Hace tiempo se escuchaba una frase que decía que algunos pilotos deberían tener una “Charla de docencia”, pero no veo quien sea capaz de enseñarle a otro piloto a pilotear, cuando precisamente el distintivo personal distingue uno de otro, me parece que a todos los pilotos habría que darles unas charlas de “Conciencia”.
Hace años atrás, hasta el año 2007, se le pedía a los pilotos de la Clase 2 del Turismo Nacional sobre el comportamiento en pista, había muchos toques, roces, situaciones que daban lugar a sanciones y a fuertes discusiones en el sector de boxes, las que no siempre terminaban de la mejor forma.
Hoy en día esa generación daría la impresión que haya pasado a la Clase 3, porque a 3 años de que se lograra para la dureza en la clase menor, se ve reflejada, y no desde hoy sino de varias fechas atrás, en la clase de mayor cilindrada y potencia del Turismo Nacional.
Un solo hecho, estadístico, destaca todo 16 de los 39 autos que largaron, vieron la bandera a cuadros. El resto en boxes, al costado de la pista, excluidos, enojados o simplemente viendo como sus esfuerzos quedan de lado por ser víctimas de una maniobra antideportiva, o peligrosa.
Precisamente “maniobra peligrosa” es lo que podemos destacar hoy de la competencia de Posadas, barridos de pista, toques totalmente intencionales, “aplausos” innecesarios, algo que debe llamar la atención de los dirigentes de la categoría seguramente, porque si seguimos a este ritmo lo mas probable es que nos quedemos sin autos, hasta que termine el campeonato.
También es de notar que el comisariato deportivo se lo ve muy “blando” si se me permite el término, por allí las penalizaciones tendrían que ser mas ágiles, no al finalizar la competencia sino dentro del desarrollo de ella, y con sanciones estrictas, como para que de una vez por todas podamos ver una carrera de autos y no un “rompecoches” como se vio hoy en Posadas.
No se puede aceptar el término de que el TN es así, para nada. El TN es otra categoría, al igual que el resto de las que compiten en el país dentro de un circuito de asfalto, el TN es otra de las categorías históricas de nuestro automovilismo, muy rico en historia. El TN es el paso de la mayoría de los pilotos al automovilismo, quizá mas grande, que hay en el país, el TN es una categoría que sin presupuestos inalcanzables permite correr a lo largo de todo un país y mantener un campeonato con un alto parque de autos luego de épocas muy difíciles.
Con esto quiero aclarar que el TN es una categoría de automovilismo y no un “circo romano” como a mas de uno le gustará ver, simplemente es por el bien del TN que si se para un poco la mano, y se toma mas conciencia, el espectáculo sería mucho mejor.
Mario Morelli |